domingo, 30 de diciembre de 2012

Los Juegos del Hambre

Buenaas,
Supongo que echaréis de menos mis capitulos, o eso espero :$, y es posible que día 5 de Enero suba uno para alegraros las fiestas.
A lo que iba, hace unos días terminé Los Juegos del Hambre y aquí vengo con la reseña.

Ficha Técnica.
Titulo: Los Juegos del Hambre.
Autor: Suzanne Collins.
Editorial: Molino.
Nº de páginas: 379.
ISBN: 9788427202122.
Saga: Los Juegos del Hambre.
P.V.P: 18 €.


Sinopsis.

Es la hora. Ya no hay vuelta atrás. Los juegos van a comenzar. Los tributos deben salir a la Arena y luchar por sobrevivir. Ganar significa Fama y riqueza, perder significa la muerte segura... ¡Que empiecen los Septuagésimo Cuartos Juegos del Hambre!Un pasado de guerras ha dejado los 12 distritos que dividen Panem bajo el poder tiránico del “Capitolio”. Sin libertad y en la pobreza, nadie puede salir de los límites de su distrito. Sólo una chica de 16 años, Katniss Everdeen, osa desafiar las normas para conseguir comida. Sus prinicipios se pondrán a prueba con “Los juegos del hambre”, espectáculo televisado que el Capitolio organiza para humillar a la población. Cada año, 2 representantes de cada distrito serán obligados a subsistir en un medio hostil y luchar a muerte entre ellos hasta que quede un solo superviviente. Cuando su hermana pequeña es elegida para participar, Katniss no duda en ocupar su lugar, decidida a demostrar con su actitud firme y decidida, que aún en las situaciones más desesperadas hay lugar para el amor y el respeto.

Opinión personal.
Había oído hablar TANTO de este libro, que sinceramente, cuando una amiga me lo prestó, no sabía ni de que trataba. Sí, había oído hablar de Peeta Mellark y de Katniss Everdeen, pero no sabía de que iba. 
Empecé a leerlo y me ha encantado.
Katniss es una chica que pese a ser pobre y no tener muchas esperanzas de ganar los juegos, ya que no ha sido entrenada como los "profesionales" de los distritos más ricos, no se rinde. Ella siempre piensa en su familia, en lo mal que lo pasarán si ella pierde, en lo que estarán viendo en las pantallas. La he adorado desde que empezó el libro porque tiene una gran fuerza de voluntad, es sincera y no es perfecta. Estoy cansada de leer novelas con chicas perfectas, guapas e increíbles en todos los sentidos. Sin embargo ella es delgada, tiene el pelo oscuro y nunca alardea de nada. 
Al principio las intenciones de Peeta no son claras, y eso le da emoción al libro, porque aunque sepas que Katniss seguirá viva ya que hay 2 libros más sientes la emoción de saber como, que ocurre con los demás tributos. 
También pensé como iba a hacer la autora para matar a 23 tributos sin que aquello fuera una masacre. No sabía que 23 formas se le ocurrirían para matarlos a todos con "originalidad".
También tiene frases bonitas, como:

No nos arden los labios de fiebre ni de frío  Es el primer beso que de verdad hace que se me agite algo en el pecho, algo cálido y curioso. Es el primer beso que me hace desear un segundo.(Katniss)

Lo mejor: La personalidad de Katniss, como he dicho antes me ha encantado y Peeta, no diré porque para no spoilear.
Lo peor: Esto sonará superficial, pero como me ha gustado tanto, tengo que fijarme en los detalles. Se han vendido muchísimos ejemplares, y creo que podrían a ver hecho un diseño un poco más elaborado.
Próxima lectura: En Llamas
No olvidéis pasar por Tú y yo, juntos...

miércoles, 26 de diciembre de 2012

¡100!

Holaaa (:
Hoy estoy rebosante de felicidad, ¿qué por qué? ¡Hemos llegado a los 100 seguidores!


Os prometí que haría un sorteo, y lo haré en cuanto tenga tiempo para organizarlo, así que sed pacientes porque cualquier día llegará. ¿Me recomendáis alguna forma de hacerlo? Algún programa, a poder ser gratuito.
Quiero presentaros a mi nueva ahijada, ya que como ya tengo 100 seguidores puede apadrinar un blog, ¡espero que os animéis a visitarlo!

                                                                Tú y yo, juntos...
En ella publica una historia romántica que ya lleva 41 capítulos :)
Antes de acabar esta breve entrada, quiero agradeceros a todos esto. Supongo que muchos me entenderéis, la sensación de llegar a los 100 seguidores, puff, es taaaan adshdgfah *___* Estoy así, creo que dentro de poco me dará un ataque al corazón. No exageres, Amanda...


Gracias, enserio, a los que comentáis, a los que perdéis vuestro preciado tiempo siguiéndome y leyéndome, no os conozco pero os quiero un montón. Bueno, me despido porque estoy eufórica y puede que empiece a decir estupideces y no quiero aburriros.


martes, 25 de diciembre de 2012

Hush, hush

Buenos días,
Os dejo aquí la reseña de Hush, hush, con mi opinión y ficha técnica.
¡Espero que os guste! 



Ficha Técnica.
Título: Hush, hush
Autora: Becca Fitzpatrick
Editorial: Ediciones B
Páginas: 368
Traducción: Pablo M. Migliozzi
Encuadernación: Tapa blanda con solapas
ISBN: 97888466644174
Saga: Hush, Hush (1/4)
P.V.P: 15 €

Sinopsis.
Nora Grey, una alumna aplicada en busca de una beca para la universidad, vive con su madre viuda en una granja a las afueras de Portland, Maine. Cuando Patch se convierte en su nuevo compañero de instituto, Nora siente a la vez atracción y repulsión hacia este extraño personaje que parece tener acceso a sus pensamientos. Luego se entera de que Patch es un ángel caído que quiere convertirse en humano. Nora está bajo su control, pero hay también otras fuerzas en juego y de repente se encuentra viviendo hechos inexplicables y en medio de una situación muy peligrosa.

Opinión personal.
Nora es una chica normal, dentro de lo que cabe. Va al instituto instituto, saca buenas notas y su vida es bastante corriente, excepto por el pequeño detalle de que su padre murió y su madre debe trabajar fuera de la ciudad para vivir bien. En Biología debe cambiar de compañero, así que, obligada por su profesor, acaba sentada con el enigmático Patch. Nora se siente atraída por él desde el principio, pero a la vez le teme
Realmente, me ha encantado el libro. Está lleno de intriga y suspense, es impredecible, siempre te rompe los esquemas. 
Hay frases preciosas, como por ejemplo:
-"Si no puedes sentir, ¿por qué me besaste?" -Nora 
-"Porque lo siento aquí, en mi corazón-suspiró-no he perdido la capacidad de emocionarme" - Patch
Y otras, graciosas, que le dan un punto cómico al libro.
-"Y además hueles bien." - Patch.
 -"Se llama ducharse. Utilizas jabón, champú y agua caliente."- Nora.
 -"Y te desnudas. Conozco el proceso." - Patch.
El final me dejó a cuadros, es perfecto y recomiendo el libro muchísimo.
Lo mejor: Patch. El misterio que le rodea, su forma de actuar, siempre misteriosa. Fue un personaje que, como a cualquiera, me llamó mucho la atención. 
Lo peor: Quizás hubiera eliminado de la sinopsis y de la portada, lo de ángel caído, ya que aunque se descubre antes de la mitad del libro, le quita un poco de intriga. 

Mi próxima lectura será Los Juegos del Hambre. Ahora pensaréis, ¿por qué no continuas la saga si tanto te ha gustado el libro? Pues veréis, el final me gustó. Me dejó un buen sabor de boca y aunque suene estúpido no quiero seguir leyendo los otros 3 libros, porque me da la sensación de que se alargará tontamente cuando no hace falta más, cuando la historia está bien así.
No sé si me he explicado bien, pero es lo que hay, lo siento.

Bueno, hoy es 25 de diciembre, hoy es Navidad.
¡Os deseo a todos feliz Navidad!
Que lo paséis genial en estas fechas tan mágicas y alegres,espero que las disfrutéis.
Sé que es un poco antigua, pero me encanta como canta Frank Sinatra, así que me despido con esta canción:





martes, 13 de noviembre de 2012

Balthazar

Queridos lectores,
como habéis visto en la side-bar me he estado leyendo Balthazar, que me ha llevado los suyo, más que nada por el escaso tiempo entre exámenes, deberes...
La novela Balthazar es un spin-off de la saga Medianoche, así que no os recomiendo que la leáis si no os habéis leído la saga y no conocéis a los personajes.

FICHA TÉCNICA:


Título: Balthazar
Título Original: Balthazar
Saga: Spin-off de la saga Medianoche
Autor/a: Claudia Gray
Editorial: Montena
Colección: Ellas
Páginas: 364 páginas
Encuadernación: Tapa blanda con solapas
Fecha de Publicación:13/Septiembre/2012
ISBN: 9788484419440
Precio: 14´95



SINOPSIS:

El amor puede salvarte la vida, incluso cuando estás muerto...A pesar de su flirteo con Bianca en la Academia Medianoche, Balthazar lleva siglos siguiendo una norma: no enamorarse. Sabe bien que su corazón de vampiro no puede latir, pero sí romperse de dolor con cada amor perdido. Así que se ha encerrado en un mundo oscuro y solitario, sin felicidad ni sufrimiento. Sin embargo, cuando el viejo vampiro que acabó con su vida humana reaparezca para amenazar la de Skye, una buena amiga de Lucas, Balthazar deberá tomar partido para vengarse... y protegerla.

OPINIÓN PERSONAL:

Básicamente esta novela es acción y amor, amor que no se vuelve físico hasta avanzada la novela.
Me ha gustado mucho la mezcla de la acción que tiene proteger a Skye de unos vampìros y ese amor que surge, cauteloso. La autora consigue que te mantengas pegada a las páginas y que aunque 350 páginas no sean muchas, parezcan menos de las que son. Mi personaje favorito es, sin duda, Balthazar. Un chico por encima de todo bueno y fiel. El personaje que menos me gustó es Madison, que poco a poco va volviéndose cruel.  En el caso de que haya segunda parte el final está bien, pero si no la hubiera, tengo que decir que no me gusta, porque es demasiado ambiguo. Pero la frase final es, como en el último libro de Medianoche, preciosa.

Lo mejor: Balthazar. Es un personaje que, como antes he dicho, simplemente enamora y no puedes evitar pensar "¿Existirán hombres así?".

Lo peor: No puedo considerar nada malo, pero ha habido una reacción al final de la novela de Britnee y Craig, si os habéis leído el libro lo sabréis que me ha parecido muy falsa.
Skye. No es que sea lo peor, pero a veces me pasan estas cosas, hay personajes que no me acaban de caer bien. Puede que sea envidia, no lo sé.

Pues nada, me despido diciendo que ya he empezado a leer Rubí de Kerstin Gier.

domingo, 4 de noviembre de 2012

~Cita y Skinny Love~

Queridos lectores,
os dejo aquí un pequeño poema que sale en el libro que me estoy leyendo, Balthazar.

Recuerdo
Dulces fantasías rosas
Nosotros: atrapados entre nunca y siempre.
¿Me recuerdas?
Únete a mí.

¿Os gusta? A mí me parece precioso.
Aprovecho para dejar aquí el video oficial de una canción que me encanta y descubrí hace
poco:




¿Qué os parece? ¿La habíais escuchado antes? ¿Conocéis a la cantante?


domingo, 28 de octubre de 2012

Truly Amazing Blogs

Queridos lectores,
El blog La nube de Vicky, me ha nominado al premio Truly Amazing Blogs
y aquí estoy yo, respondiendo a todas las preguntas y escribiendo la entrada.




1.¿Te gusta el deporte? Sólo voleyball, es el único deporte que me gusta.

2.¿Cuál es tu hobby? Pues, leer y escribir.

3.¿De que color son tus ojos? Color miel.

4.¿Cómo es tu cabello? Voluminoso, ondulado, rubio (pero no tonta, ¡eh!)
con tendencia a despeinarse continuamente y seco.

5.¿Eres zurda o diestra?  Diestra.

6.¿Tienes muchos secretos? Los necesarios...

7.¿Qué nombre le pondrías a tu hijo? Aún no lo tengo pensado, 
pero tengo una norma y es que sea cuál sea su nombre, 
aunque tenga que llamarse Quirino (sí, existe), será un nombre original :)

8.¿Quisieras besar apasionadamente a alguien? Para que mentir, sí :$

9.¿Te arrepientes de algo?  De nada en absoluto, y cito una frase que leí en algún sitio 
"No te arrepientas de lo que hicisteporque en ese momento era exactamente lo que 
querías hacer."

10.¿Tocas instrumentos musicales? Sí, el piano en el conservatorio y con 
todos los esfuerzos que eso conlleva...

11.¿Tú película favorita? Pues, no lo sé, no recuerdo ninguna que me haya impactado brutalmente, Eduardo Manostijeras, Titanic, Recuérdame, pero las recuerdo porque las vi hace poco, 
no porque sean las mejores que he visto...

12.¿Extrañas mucho a alguien? Sí, a mi abuelo. Para mí, el hombre más 
bueno del mundo :'(


Bueno, hasta aquí todas las preguntas del premio. Ahora toca el momento de decidir 
quienes son los nominados. Como sé que muchos de los blogs que me siguen ya han 
recibido premios y están hartos de ellos tan solo nominaré un blog, al que estoy segura de que le hará mucha ilusión que le nomine. Si alguien está interesado en recibir el premio, que me
deje un comentario diciéndomelo y yo encantada lo pondré entre los nominados.

Blog nominado:

viernes, 26 de octubre de 2012

Ebook navideño y mis más sinceras disculpas...

Queridos lectores,
No he podido escribir el capítulo semanal porque mi ordenador se ha roto y en toda la semana el problema no se ha solucionado.
Lo siento muchísimo y he estado toda la semana desbordando inspiración que se quedará apagada hasta que, si es posible, la semana que viene subiré el capítulo más largo por recompensaros por vuestra espera. Aprovecho para informaros de una iniciativa del blog Kiss a book que me parece que se merece una entradita en mi blog. Os dejo aquí la información y espero que os animéis.


Se trata de una iniciativa que depende total y absolutamente de vosotros, de vuestra participación o de la falta de ella. Es una idea sencilla que pretende dar un pequeño empujón a la imaginación y la originalidad. También es la oportunidad de hacer algo juntos, celebrando una de las mejores épocas del año.

Quiero aclarar que no se trata de un concurso, no hay ni ganador ni premio, el único incentivo y motivación serán las ganas, si las hay, de escribir. Sé que, probablemente, sea difícil que os animéis a dejar volar la imaginación si empiezo a poner demasiadas condiciones, pero es de esperar que haya unas mínimas indicaciones:

- Objetivo: un ebook de relatos. Así de simple, sencillo y poco original...pero podría ser precioso.

- Temática: lo defino como un proyecto literario, romántico y navideño porque pretende reunir relatos ambientados o inspirados en la Navidad, en los que se trate, de cualquier forma que al escritor le parezca, el amor.

- Plazo: la idea es presentar el ebook la semana antes de Navidad, para todos aquellos que quieran descargarlo y disfrutarlo esos días. Así que teniendo en cuenta que habrá que proceder con la edición del PDF antes de ponerlo en descarga, pongo como fecha límite el 10 de Diciembre.

- Extensión: había pensado en no poner limitaciones en ese aspecto, tiene que ser un relato corto, como medida aproximada os diría que no pasárais las 4 hojas (dando por supuesto que usaréis una fuente entendible, un espaciado de 1,5 y el tamaño de la letra típico, que sería 12). Y cuando digo 4 hojas estoy hablando de un tope, es decir, el que decida escribir un relato de una hoja, puede hacerlo sin dudar.

- Importante: si veo que la participación es pobre (menos de 5 participantes) tendré que abandonar la iniciativa.

- ¿Te animas?: pues es muy fácil, solo tienes que enviar el documento en formato .doc a contacto@kissabookblog.com con el asunto Ebook navideño 2012 y los siguientes datos: nick, tu pequeña biografía (como la bio de Twitter, así de breve), la url de tu blog (si tienes) y un holamuybuenas no estará mal.

Además de esto, también quería proponer colaboraciones con el tema de la edición del ebook. Si alguien está interesado en ayudarme con ello para que quede lo más (decente) bonito posible, por favor, que se ponga en contacto conmigo.

Lo dicho, espero que haya ganas de escribir un poco, si decidís enviarme vuestros relatos los recibiré con ilusión. Esto es un proyecto pequeño, modesto, donde cabe toda imaginación que queráis aportar, todas las letras son muy bienvenidas.




domingo, 23 de septiembre de 2012

Liebster Award

La ganadora del premio Liebster Award, Alicia del blog Historias poco corrientes me ha nominado para responder a unas preguntas.

Aquí  están las normas:

-El que recibe el premio deberá escribir 11 cosas de si mismos(de cualquier tema)
-El que recibe el premio deberá responder las 11 preguntas que le ha enviado quien los ha nominado.
-El que recibe el premio deberá crear 11 preguntas mas para que las respondan sus nominados.
-Los nominados deberán confirmar que han recibido la nominacion.
-La nominacion no puede repetirse,es decir,los nominados no podrán enviar de vuelta la nominacion a quien ya los ha nominado anteriormente.

11 cosas sobre mi misma:
1.Odio a las personas hipócritas, supongo que todo el mundo las odia, pero me da mucha rabia que haya personas así.
2.Me encantan los perros.
3.Adoro la literatura romántica y juvenil.
4.No me importa parecer una empollona o una friki. Me gusta ser como soy.
5.Soy de las que piensan que hay chicas que pretenden parecer más mayores cuando deberían vivir el momento.
6.Tengo un amor-odio por las películas de drama, me encantan pero me dejan el ánimo por los suelos de tanto llorar. Así que intento no verlas muy a menudo.
7.Mi número de la suerte es el 7 ;)
8.Creo en el destino, en que cuando te sucede algo es porque de alguna forma tenía que suceder.
9.Me gusta pasear y imaginar las historias de las personas que veo a mi alrededor.
10.Siento una simpatía incondicional por la gente diferente.
11.Me encantan los sueños imposibles.

11 preguntas de Historias poco corrientes, Alicia:

1.Si te estuvieras muriendo,¿a quién le hablarías como la última persona con la que hablarás?
Con mi madre, supongo que es de esas cosas que no tienen explicación, porque es mi madre y punto, porque sé que me quiere y que nunca me fallará.
2.¿Algo que cambiarías del mundo?
Puff, hay tantísimas cosas mal en este mundo, pero yo creo que simplemente desearía que el mundo estuviera bien, sin agujeros en la capa de ozono, contaminación, lluvia ácida...
3.Una manía que tengas.
Creo que no tengo ninguna manía, o al menos una de la que sea consciente, quizás aunque no estoy segura de  que eso sea una manía, que cuando me pongo nerviosa al hablar en público cruzo las piernas, ¿cuenta? No lo sé.
4.Algo que detestes que te hagan.
Detesto que por las mañanas, cuando aún no me he peinado y estoy recién levantada me toquen el pelo. No lo soporto.
5.Si pudieras retroceder en el tiempo,¿qué cambiarías?
¿A nivel mundial o personal? Si te refieres a mundial, la esclavitud, la eliminaría de cuajo. Y si dices personal, cuando hace unos años me enfadé con una amiga por una gran tontería y no le volví a hablar.
6.Imagínate que se te quema la casa,¿qué salvarías?
Sonará muy superficial, pero creo que mi móvil.
7.Tu estación favorita y por qué.
Me encanta el invierno, porque aunque sea fría y tal, odio esa sensación de calor sofocante del verano y la primavera y el otoño siempre me han parecido estaciones de traspaso, mediocres, en invierno llueve, en invierno tomas chocolate caliente y te enrollas en una manta mientras lees un buen libro, la casa parece más acogedora, tiene algo.
8.¿Qué tipo de música te gusta?
Me gusta el pop y el indie.
9.¿Eres muy rencorosa/o?
Mucho no, quizás un poco, pero siempre acabo olvidando porque me enfadé con esa persona o olvido que estoy enfada y empiezo a hablarle como si nada.
10.Cuándo ves a una persona que físicamente no te agrada¿qué es lo primero que se te pasa por la cabeza?
Tristeza, porque hoy en día una persona guapa tiene más posibilidades en el mundo laboral que una fea. En los medios de comunicación visuales, en las tiendas, y en la mayor parte de los trabajos donde estás cara al público prefieren a alguien guapo, atractivo, pero no feo, a no ser que sea excepcional y tenga aptitudes increíbles para eso.
11.Algo que te gustaría que fuera una persona(por dentro)
Sincero, claramente sincero. Odio a las personas falsas que te tratan siempre con una sonrisa extraña y no sabes si te odian o te adoran.

11 preguntas para los blogs nominados:

1.¿Qué es lo que más valoras de una persona?
2.Nombra uno de los libros que más te hayan gustado.
3.Si pudieras elegir nacer otra vez como otra persona, ¿quién o como serías?
4.¿Qué es lo que más odias?
5.Di un sueño que te gustaría llegar conseguir.
6.¿Frío o calor?
7.Di tú idea de un día perfecto.
8.¿Algún vicio?
9.¿Dulce o salado? Di porqué.
10.Nombra un lugar al que te encantaría ir.
11.Di algo sagrado para ti.

Blogs nominados:

http://littera-recondita.blogspot.com


Por favor, recordad confirmar que habéis recibido esta información dejando un comentario :)

sábado, 22 de septiembre de 2012

Capítulo final

Queridos lectores, espero que el título de esta entrada nos os entristezca. Antes de que empecéis a saborear de la lectura del último capítulo, quiero informaros de que el 1 de Octubre subiré el Prólogo de mi siguiente novela. No estará relacionada con esta pero seguirá siendo juvenil y romántica.
Simplemente gracias por vuestro apoyo y que disfrutéis de la lectura.

Abrí los ojos como había hecho durante 30 primaveras. Al abrirlos recordé que no estaba en mi casa, sino en la casa rural que habíamos alquilado durante todo un mes todas las Elegidas para reencontrarnos después de estar todo el año dispersadas por diferentes partes del mundo. Me giré y observé a Will dormir. Roncaba sonoramente, pero no me importaba, después de unos años casados aquel no era su mayor problema.

Will abrió los ojos y como si me leyera la mente me preguntó.
-¿Te acuerdas de aquel día…-sus palabras se perdieron en la habitación, porque me sumergí rápidamente en ese recuerdo, bonito y sencillo, pero perfecto.

7 años antes.
Estábamos sentados mirando como brotaba el agua del río, llevábamos cuatro increíbles y apasionantes años saliendo juntos, pero aún no habíamos dicho la famosa frase que todo el mundo se precipita a decir en las relaciones.
-¿A qué saben mis besos?-le pregunté a Will. Will esbozó una sonrisa torcida.
-Tus besos no lo sé, pero tú sabes a fresa.-me dijo él mientras iba acercando sus pies al río.
-¿A fresa?-pregunté yo.
-Sí, porque eres dulce y fresca. Sincera, sin máscaras ni caparazones, sólo tú.
-Pues tú sabes a kiwi.-le dije pensativa.- Porque al principio eres áspero y difícil, extraño, pero luego cuando consiguen tú confianza y muestras tú interior, eres dulce y solo algunos lo saben apreciar. Por eso el kiwi es mi fruta favorita.
Él soltó una carcajada.
-A mí me vuelven loco las fresas.-dijo él acercándose a mí y besándome suavemente.
-Will, ¿qué pasaría si te digo, así de repente que te quiero y que estoy loca por ti?-le dije con coraje, aquello me estaba resultando difícil. Tragué saliva.
-Eso tendrás que averiguarlo.-dijo él con su sonrisa torcida. Siempre me hacia sentir segura de mí misma, ni siquiera sé por qué. Me mordí los labios y suspiré.
-Te quiero.-dije mirándole a los ojos y resistiendo las ganas de echarme a correr para no tener que escuchar la respuesta y desilusionarme.
-Amelia, no sé como decirte esto, pero ¿quieres casarte conmigo?-dijo él dudoso y inseguro.
-Sí, sí, claro que quiero.-dije gritando y abrazándole, nerviosa y alegre. Nos besamos apasionadamente, no hacían falta anillos, ni frases de amor empalagosas, simplemente él y yo, juntos. Me lo imaginaba, envejecer juntos, morir juntos, y una sensación de felicidad ascendió por mi cuerpo. Me imaginaba a mis hijos, dos, tres, cuatro, cinco, con él daba igual el número, todo sería perfecto.

Volví a la realidad y le di el beso de buenos días a Will.
-Springbrook, echaré de menos esa pradera.-le dije a Will.
-Pero si fuiste tú la que decidiste que teníamos que mudarnos a España.-dijo Will sonriéndome y encendiendo uno de sus cigarrillos.
-Quiero que esta niña nazca en España.-dije yo señalando mi abultado vientre.
Will acarició mi vientre y me dio un beso.
-Seguro que a Violeta le hará mucha ilusión tener una sobrina.-dijo Will. Me entristecí al pensar que Violeta no podía tener hijos, no había querido arriesgarse a operar sus piernas y el médico le había dicho que no era aconsejable tener hijos en ese estado.
-Sí, supongo.-dije yo al ver a Will mirándome atentamente.
-No te preocupes, Camila también tendrá un niño y Román no sé como no ha tenido ya 10 niños, si solo va de flor en flor. No serás la única.
-No quiero que Violeta se sienta mal, y sé que a Nicolas eso también le afectará.
-Amelia, no puedes satisfacer a todo el mundo.-dijo Will zanjando el tema que habíamos hablado miles de veces. Pensé en Camila y en su marido, Zack. En Charlotte y su encantadora hija, en su escuela de baile. También pensé en María y en su cuarto viaje a China. Todo lo que habían conseguido me hacía sentir bien, pero Violeta simplemente me preocupaba.


Miré mi mesilla de noche. Allí estaba, me leía aquella hoja todas las mañanas y todas las noches. Ni siquiera sabía por qué, pues me la sabía de memoria.
Recordaba perfectamente el día en que Will había leído ese texto en público, nunca había leído en público ninguno de los textos que tenía en su libreta y ahora era un famoso escritor. Recuerdo que lo hizo el día de nuestra boda, hace ya 4 años, pero aún así lo recordaba a la perfección. Lo repasé mentalmente.

¿Tú? Mi locura.
Quiero resistirme a la tentación. A la tentación de saborear tú boca, de acariciarte, de amarte. No quiero ser uno más, quiero ser tuyo y que tú seas mía. No puedo resistirme a ti, soy adicto a ti y eso no tiene solución, es como una droga que te consume lentamente. Amelia, no sé si lo sabes, espero que sí, me gustas, me gusta cuando me acaricias y me susurras algo al oído, me gusta cuando sonríes cada vez que me ves y me sigues con la mirada por miedo a perderme.
Me gustas cuando estás en tu mundo, cuando me miras y intentas adivinar lo que pienso. Me gustas hasta cuando me insultas y lloras, porque me demuestras que no eres perfecta, cuando chillas y te enfadas, cuando intentas impresionarme y haces alguna locura. Me gustas porque somos hermanos de sangre, porque eres buena persona, porque me ayudas cuando tú tienes el mismo problema. Me gusta cuando te olvidas de las personas que te rodean y empiezas a cantar canciones de los Beatles en el metro de Chicago. Me gustas desde que me miraste y te enamoraste de mí.


                                                                                      FIN

sábado, 15 de septiembre de 2012

Capítulo 49

Charlotte lloraba y el resto la consolábamos.
-Tranquila, no va a pasar nada.-dijo Violeta mientras le daba un pañuelo.
-No es normal que un niño nazca a los siete meses.-dijo ella.
-Yo nací sietemesino, necesitaba salir a ligar con todas las bebés del hospital.-dijo Román sacándole una tímida sonrisa.
-Y además mucha gente nace antes de tiempo y no ocurre nada.-dijo Camila, abrazándola.
-¿Y si algo sale mal?-dijo Charlotte.
-Nada va a salir mal.-dije yo.
-¿Y si tendría que haber abortado?-dijo ella triste.
-Ya has elegido, no pienses en lo que podría haber sido.-dijo Violeta.
Un señor con bata blanca se acercaba a paso tranquilo.
-¿Es usted Charlotte?-preguntó el médico.
-Sí, soy yo.-dijo Charlotte.
-Ya puede pasar.-la informó el médico.
-Oh, bien.-dijo ella. Se levanta dificultosamente y sigue al médico tranquilamente.
-Suerte, princesa.-dijo Camila.
-Gracias.-murmuró ella.
-Hay piruletas en una de las tiendas de enfrente.-dijo Román saliendo corriendo fuera del hospital. Llevábamos unos meses viviendo con Román y sabíamos algo a lo que no se podía resistir, las chicas y las piruletas. Le seguimos y esperamos a la entrada de la tienda.
-Esto es una pasada, hay piruletas naranjas.
Un vendedor ambulante vendía gafas, le cogió una sin pagar y empezó a cantar “Imagine”.

-¿Qué haces?-le pregunté riéndome de su pésima imitación.
-Imitar a John Lennon.-dijo él.
-John Lennon tiene el pelo largo.-dijo Camila quitándole las gafas y dándoselas al vendedor.
-¿Ves alguna tienda de pelucas por aquí?-dijo Román con los ojos como platos mirando en todas direcciones.
Violeta se aguantó la risa y Camila miró al cielo desesperada.
4 horas después, el bebé había nacido y estaba en la incubadora.
-Tendré que pasar aquí un tiempo.-dijo ella.
-Puedes estudiar para tu ciclo de peluquería, ¿no?-dijo Violeta animándola.
-Sí.-dice ella con una sonrisa.
El bebé era precioso, un poco amarillo, pero precioso.
-Tú hija es preciosa, ¿cómo la vas a llamar?-preguntó Violeta. Mueve aparatosamente la silla de ruedas y se acerca un poco más al bebé.
-Creo que la llamaré Estela.-dijo ella.
-Estela es un nombre precioso.-dije yo sonriéndole.
-Lo es, por cierto, gracias por no traer a vuestras parejas. Me hubiera sentido un poco incómoda.
-Oye, es tu parto no el nuestro, tu parto, tus normas.-dijo Román.
-¡Si tú no tienes pareja!-le dije a Román
-Sí que tengo.-dijo él a la defensiva.
-Esas chicas a las que traes cada noche que no sabes ni como se llaman, no cuentan.-dije yo.
-Si, que sé como se llaman, la de ayer era, era…-Román se quedó pensando.- Tú ganas.
-Siempre gano.-dije yo.
-Eso es discutible.-dijo Román.
-Os pasáis el día discutiendo, ¡¿os queréis callar de una vez?!-dijo Camila enfadada. Román y yo nos miramos y nos quedamos en silencio.
Charlotte se echó a reír.
-Os quiero.-dijo Charlotte.
-Y nosotras a ti.-dije yo, Román me dio un codazo.- Nosotros, perdona.
-No empecéis.-dice Camila arqueando una ceja.
-¿Empezar, nosotros, de qué hablas?-dijo Román, haciéndose el tonto. Yo me reí.

Cuando Charlotte te durmió, todos nos fuimos a casa, donde nos esperaban Nico, Will y Leo.
Abrí la puerta y lo primero que vi, fue como Leo y Will se peleaban.
-¡¿Qué hacéis?! -dije yo y me eché a llorar.-¿Por qué hacéis esto?
-Amelia, ese tío estaba hablando mal de ti.-me dijo Will- Lo siento, no esperaba que tuvieras que presenciar esto.
-Gracias por preocuparte por mí, pero me sé cuidar solita.-le dije a Will, aún así no pude evitar darle un abrazo.
-Lo siento, lo siento, lo siento, lo…-le interrumpí.
-Tranquilo.-acerqué su cara a la mía suavemente y le di un beso en la boca.
-He hecho pizza.-dijo Leo sonriendo, como si no hubiera hecho nada malo.
-Sé un poco valiente y dímelo a la cara, subnormal.-le dije a Leo.
-Amelia, no te pases con mi novio, piensa que le has hecho mucho daño.-me dijo Camila.
-Yo también he sufrido y aún así no voy insultándole a mis espaldas.-le dije Camila.
-Tiene derecho a estar enfadado contigo Amelia, solo digo eso.-dijo Camila.
-¿Y te parece poco? Si me insulta que me lo diga a la cara.-le dije a Camila.
-¿Me estás diciendo que nunca en la vida has hablado mal de nadie a sus espaldas? Porque yo misma puedo negarlo.-me dijo Camila.
-Tú no me entiendes, estás demasiado enamorada.-le dije yo llorando y me marché a mi habitación. Will me siguió y se tumbó conmigo en la cama.
-Déjala, no te enfades por esto. Esta mal que te insulten a tus espaldas, pero está peor enfadarte con una buena amiga.-me dijo él.
-Oh, Will, eres tan bueno.-le dije besándole.
-Yo no soy bueno, lo que soy es listo.-dijo él.
-¿Eres un chico malo?-dije yo con voz provocativa. Él se rió.
-Sí, soy un chico malo.-dijo él a su vez. Esta vez la que me reí fui yo.
-Venga, voy a disculparme, puede que haya sido un poco exagerada.-dije yo levantándome de un brinco de la cama.
Will me siguió y volví a la sala donde estaba Camila.
-Camila, lo siento. Me he portado como una cría, todo el mundo ha hecho eso alguna vez aunque no sea bueno hacerlo.-le dije a Camila arrepentida.
-Ven, aquí.-dijo Camila abriendo sus brazos para recibir un abrazo.- Yo también he exagerado un poquito.
-¿Un poquito?¿Te has pasado tres pueblos?-dije yo indignada.
Camila se rió.
-Esa es mi Amelia.-dijo volviéndome a abrazar.

El teléfono sonó y Camila se apresuró a cogerlo y ponerlo en manos libres.
-Chicas, tengo un problema.-dijo Zack al otro lado de la línea.
-¿Qué ha pasado?-preguntó Camila en tono preocupado.
-Es Elizabeth, la chica que conocí. Me he acostado con ella.
-¿Nos llamas para contarnos tu actividad sexual, o hay algo más?-dijo Camila indignada.
-No, sus padres se han enterado.-dijo Zack, su voz parecía inquieta, asustada y francamente triste.
-Se me ha ocurrido algo, pero puede que no funcione.-dijo Camila.
-Cualquier cosa, no tenemos ninguna otra oportunidad.-dijo Zack.
-¿Ella te quiere?-le preguntó Camila.
-Muchísimo, nunca la presiono, ella dicta el ritmo de la relación.-dijo Zack.
-Si ella no se pone completamente de tu parte cuando vayamos a hablar con sus padres no hay nada que hacer.-dijo Camila seria, como si estuviera en un juicio.
-Sus padres viven en vuestra misma calle, en la última puerta, en el piso 2.-dijo Zack.
-Quedamos allí dentro de dos horas, avisa a Elizabeth.-dijo Camila.-¿Queréis venir?
-No me perdería el primer juicio de Camila por nada del mundo.-dije yo sonriendo.
-Yo tampoco.-dijeron Violeta y Charlotte.
-Tengo que hacer un par de cosas, os espero a menos cuarto en el portal de los padres.-dijo Camila.
Y así lo hicimos, eran menos cuarto y estábamos esperando. El tiempo pasaba y pronto sería la hora. Zack apareció por allí.
-Hola, ¿no entráis?-preguntó.
-Tenemos un pequeño problema.-dijo Román que había vuelto de su cita con alguna chica.
-¿Y tú eres?-preguntó Zack.
-El novio de Charlotte.-dijo Román. Estaba empezando a ponerse pesado con eso de ser el novio de Charlotte.
-¿Y dónde está Charlotte?-dijo Zack.
-En el hospital con su hija.-dijo Román.- Tío, no seas pelma.
-Estamos esperando a que venga Camila.-dije yo. Will apareció detrás de mí y me dio un beso.
-Hola, ¿qué tal te va como taxista?-dijo Will mirando a Zack. Me quedé sorprendida, nunca le había hablado a Zack de Will.
-¡Cuántas cosas me he perdido! No sabía que salías con mi primo.-dijo Zack sonriendo. Miré a Zack, y luego a Will. No se parecían en nada.-¿Entráis o qué?
-No, por cierto ¿no estás nervioso?-le pregunté.
-No, sé que si Camila ha dicho que podíamos conseguirlo, es que podemos conseguirlo.-dijo Zack contento.
-No te hagas ilusiones, Camila no hace magia, simplemente convence, ¿vale?-dije yo seria.
Miré el reloj, ya eran y diez.
-¡Perdonadme, me he liado un poco!-dijo Camila agitada, estaba colorada y jadeaba por el esfuerzo.
-No pasa nada.-dijo Zack. Camila no llevaba nada encima, solo su bolso y me extrañó no verla más preparada.
-Pasad.-dijo una voz grave y seria.
Entramos en su casa y enseguida vino Elizabeth a saludarnos, era rubia y delgada, parecía Paris Hilton en versión barata, sin bolsos de Prada ni ropa de Gucci.
Parecía tirando a tonta, la novia perfecta para alguien como Zack.
-Buenos días, ¿sois los padres de Elizabeth?-preguntó Camila.
-Sí, somos nosotros.-dijeron ariscos.
-¿Les importa su hija?-preguntó Camila.
-Mucho, por eso no queremos que salga con gente como Zack, que no le conviene.-dijo su padre. Parecía que a la madre no le importaba tanto.
-Entonces es por la edad,¿no?-preguntó Camila.
-Sí, principalmente por la edad.-dijo el padre.
-¿Puedo preguntarles que edad tenía su mujer cuando se conocieron?-dijo ella.
-16.-dijo él rotundo.
-¿Y usted?
-18.-dijo él un poco avergonzado.
-Bien, no hace falta que explique nada más, pasemos al siguiente tema.-dijo ella.- He salido a la calle y he grabado a un par de chicos de 16 años, chicos de Chicago, de la zona central.
En las dos grabaciones los chicos decían sin ningún pudor que habían perdido la virginidad y que hacían el amor con todas sus novias, que tenían amigos de 18 y no había mucha diferencia. Los chicos titubeaban, repetían y a veces no encontraban palabras, así que se demostraba que no era ninguna trampa.
El padre estaba rojo como un tomate.
-Tengo más, sino os fiáis.-dijo Camila.- Solo tengo una pregunta más y os dejaré decidir a vuestras anchas.
-¿Perdiste la virginidad con Zack?-preguntó Camila.
-No.-dijo Elizabeth.- Fue con uno de mi instituto.
-Pueden comprobar el peligro de que su hija salga con cualquier chico, da igual la edad, todos piensan lo mismo y hacen lo mismo, algunos son más respetuosos y otros menos.
-Cariño, creo que tendríamos dejar que salieran juntos.-dijo su mujer.
-Puede que tengas razón, nuestra niña ya no tiene nada que perder.-dijo el padre.- Zack, no te vamos a denunciar, pero si te pasas un pelo con mi niña, eres hombre muerto.
Elizabeth corrió hacia Zack y le dio un beso. La madre sonrió y el padre se tapó los ojos.
Camila salió de allí con una gran sonrisa y enseguida fuimos al hospital a contárselo todo a Charlotte.
-Ay, que pena no haber estado allí.-dijo Charlotte.
-No te preocupes, no será la última vez.-dijo Violeta. Will me apartó a una esquina de la habitación.
-¿Te vienes conmigo a Springbrook, como en los viejos tiempos?-dijo él.
-Uff, no sé, aquí en el hospital, rodeada de enfermos se está muy bien.-dije yo, abrazándome a él y besándole.
-Pues nada, me voy con mi novia de repuesto, nos vemos.-dijo Will yéndose.
-Uy, ahora de repente me apetece mucho irme contigo a cualquier lado.-dije yo.
-Pues nada, la pobre perrita Lidia se tendrá que quedar en casa.-dijo Will cogiéndome de la mano y arrastrándome a la salida.
-Adiós, Charlotte, nos vemos mañana.
-Adiós, preciosa.-dijo Charlotte despidiéndose con la mano.


Estaba tumbada en la hierba y Will me dio su cuaderno.
-He escrito otro.
-Seguro que es precioso.-dije pasando las páginas.
-Está en la última página escrita.-dijo Will pasando las páginas rápidamente a mi lado.
Me apoyé en su hombro y empecé a leer.

Te quiero.
Quizás suene raro decírtelo por escrito, pero al contrario que a mucha gente a mi decir te quiero mi impone respeto, no puedo decírselo a cualquiera, es una palabra tan mágica, tan llena de significados como sin ningún significado, a veces quiero gritarlo, que todo el mundo lo sepa, pero no puedo porque en el fondo soy un cobarde, un cobarde que te quiere y no se atreve a decírtelo, pero es cierto, Amelia, te quiero y aunque intente hacerme el difícil no puedo resistirme a tú sonrisa, a tú carcajada, a tus caricias y quiero que lo sepas. Amelia, no sé ni tu apellido, pero te quiero.

Me acerqué a Will, le besé y sin decir nada más, sin dar explicaciones, le quité la camiseta e hicimos el amor en las bellas praderas de Springbrook.

Capítulo 50 aquí.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Capítulo 48

Estaba sentada en las escaleras del portal esperando a Will.


-¿Cómo está mi pijita?-me preguntó Will.
-Imbécil.-le dije enfada.
-Yo también te quiero.-me dijo él con su sonrisa torcida. Y me cogió de la cintura por detrás. Me gustaba que lo hiciera, el día anterior habíamos vuelto a quedar y habíamos flirteado con ganas. Pero estaba molesta y no me valían unas caricias.
-Will, siempre llegas tarde.-dije mirándole a los ojos.
-Lo siento, es que estaba por la calle saliendo a tiempo cuando me doy cuenta de que me falta algo y entonces, me giro y vuelvo a por él.- sacó una rosa.- Ten cuidado con las espinas.
-Oh, ¿es para mí?-le dije dando saltos como una colegiala.
-No, ¿a dónde vas? Son para la pared, la veo muy apagada últimamente.-me dijo él riéndose. Se acercó a mí.
-¿Quieres salir conmigo?-me preguntó. Y me besó, de forma brusca como solía hacerlo y con fuerza. Aquel momento que tanto ansiaba por fin había llegado, no fue algo inesperado, de echo fue predecible, pero aún así me encantó.
-¡Au, que mierda de espinas!-dije yo mirando mi dedo.
Él me cogió el dedo y lo lamió, luego me miró provocativamente y yo me reí.
-Están todos esperándote, sobretodo Román que tiene cara de estar aburriéndose.
-Quien me diría que pasaría la Navidad contigo.-me dijo él mirándome.
-Espero por tú propio bien que eso sea un cumplido.-le dije, mirándole.
Subimos por las escaleras y de repente me acordé de que Leo estaba allí arriba.
-¿Te pasa algo?-me preguntó.
-Sí, mi exnovio está ahí arriba, y es muy celoso y posesivo.-le dije.
-¿Y para que lo invitáis?-me preguntó él frunciendo el ceño.
-Porque ahora sale con Camila.-le dije yo.
-No sé como lo hacéis, pero siempre lo complicáis todo.-me dijo él.
-Lo sé, pero bueno, siempre podemos quedarnos aquí a celebrar la Navidad.-le dije señalando la escalera.
-Uf, sí, es un sitio perfecto.-me dijo él. Le pegué una torta.
-¿Se puede saber que haces?-me preguntó tocándose la cara donde le había pegado el bofetón.
Me reí a carcajadas.
-Cada día estás peor, tendremos que ir juntos al psicólogo.-me dijo él.
-Verás, es que estaba tensa y…-él me interrumpió.
-Mi cara estaba ahí, tan sin moraduras y tan preciosa y dijiste hay que estropeársela antes de que me denuncie por acoso.
Me reí y él me sonrió.
-Sí, se puede decir que fue algo así.
-No vuelvas a hacer eso nunca, serás una tía, pero caray como pegas.-dijo él tocándose la mejilla. Le di otra torta.
-¿Se puede saber por qué ha sido esta vez, querías igualarme la cara?-me dijo él irónico.
-No, ha sido por machista.-le dije seria. Él se echó a reír.
-Yo tengo más fuerza que tú.-dijo él.
-Eso no es cierto.-dije yo orgullosa, aunque sabía que tenía razón.
Me cogió de los pies y bocabajo me subió al ascensor.
-Suéltame, no me esforzaré en darte patadas porque solo voy a perder el tiempo. ¿Por qué no hablamos esto en el suelo?-le pregunté.
Un vecino entró en el ascensor.
-Buenas tardes.-dijo Will con tranquilidad. Él seguía llevándome como un saco y el vecino me miró extrañado.
-He herido su ego masculino.-expliqué al vecino.
-Entiendo.-dijo él silbando para disimular.
Los dos nos echamos a reír. La puerta del ascensor se abrió y salimos a la puerta de nuestra casa.
Will llamó al timbre y entró en casa.
-¿Cuándo me bajarás de aquí?-dije yo cansada.
-Antes tienes que decir, “mi novio es un cachas y tiene más fuerza que yo”.-me dijo él.
-Me niego a decir eso.-le dije.
-Como quieras.-dijo él mientras saludaba a Román.
-¿Qué le haces a tú…-Román esperaba información acerca de nuestra relación.
-¿novia? Muy fácil, ha herido mi ego y hasta que no admita que soy más fuerte que ella así se quedará.
Román se rió a carcajadas y le chocó las cinco a Will.
-¿Te traigo algo?-dijo Román.
-Sí, por favor, un chocolate caliente.-dije yo.
-No se lo traigas.-me dijo él.
-Está bien, mi novio es un cachas y tiene más fuerza que yo.- me gustaba como sonaba aquello y me gustaba que a Will no le diera vergüenza ir anunciándolo por ahí, lo de novio, está claro.
Will me dio una palmada en el trasero.
-Quedas libre de la maldición.-dijo él serio, me reí con ganas y fui a por un vaso de chocolate caliente mientras Will y Román hablaban.
-¿Ya estáis saliendo?-me preguntó Violeta sonriendo.
-Si.-dije contenta.
-Oh, cuánto me alegro.-dijo Violeta abrazándome, como si le hubiera dicho que me iba a casar con él.
Llamaron al timbre y supe que sería Leo.
Camila corrió a abrir y Leo pasó lanzándome una mirada de odio.
-Se está pasando con tu chica, tío.-le dijo Román a Will.
Camila corrió a besar a Leo y Román se metió dos dedos en la boca e hizo como que vomitaba. En el fondo añoraba aquella sensación de que alguien te quisiera tanto, quizás demasiado, pero era tan tierno que no podías como mínimo pensar que era algo muy dulce. Me puse melancólica y intenté disimular mirando hacia otra parte, pero Will que siempre me miraba fijamente lo notó y se acercó a mí. Me rodeó con sus brazos y cuando mi cabeza estaba en su hombro me susurró:
-Nadie es perfecto.
-Creo que tendré que conseguir una novia, esto está lleno de parejitas.-le dijo Román a Charlotte. Ella se rió y asintió.
-Tienes toda la razón del mundo, con el tiempo las arcadas se irán debilitando hasta acostumbrarte a tanto romanticismo.-dijo ella como si se tratara de alguna enfermedad.
-¿Mi hermana tiene novio?-le preguntó Román a Charlotte.
-No, hace mucho que no tiene novio.-dijo ella negando con la cabeza.
-¿Y tú?-le preguntó Román.
-No, me dejó hace unos meses.-dijo ella y rompió a llorar.
-Tía, ¿por qué siempre os ponéis sentimentales cuando habláis conmigo?-dijo Román abrazándola.
Charlotte rió.
-Tendrás un encanto personal.-dijo ella y Román sonrió satisfecho.
Después de una bonita víspera de Navidad, Román se fue a su sofá y todos se marcharon a sus habitaciones, Will a la mía, Leo a la de Camila y Nico a la de Violeta.
Estaba ya en pijama cuando Will entró en la habitación.
-Vaya, me he perdido la mejor parte.-dijo él. Yo sonreí.
-¡Qué poco romántico eres!-dije enfatizando todas las palabras.
Él se quitó la camiseta y pude ver en su espalda, debajo del hombro una frase escrita con letra cursiva “Nadie es perfecto”, la frase que me dijo cuando me conoció.
-Tienes la cremallera abierta.-iba a proseguir diciendo “¿Te acuerdas?” pero me interrumpió.
-No sé como te quitas tu los pantalones, pero yo suelo bajarme la cremallera.-dijo él irónico.
-Quería saber si te acordabas.-le dije.
-Claro que me acuerdo.-dijo metiéndose debajo del edredón.- ¿Cómo no me iba a acordar?
-Pero si es Will haciéndose el romántico, tendré que grabarlo en video.-dije yo riéndome.
-Ey, va enserio.-me dijo, él se giró y me miró a los ojos, me apartó un mechón del pelo y se acercó a mí. Me dio un beso, apasionado y suyo, completamente único y especial. Me mordió el lóbulo de la oreja y siguió bajando, tenía los pelos de punta y me encantaba, pero no sé si fue el cansancio o el qué que cuando me besó en la boca me quedé completamente dormida.

Unos rayos de sol entraban por la ventana y Will estaba de pie vistiéndose, yo abrí los ojos y miré hacia él.
-Ayer por la noche me dejaste mal.-me dijo él con una sonrisa torcida.- En un momento de pasión como ese y te quedaste dormida.
-Estaba cansada, Will, lo siento. Pero me gustaron tus besos.-le dije con una sonrisa mientras me levantaba de la cama.
Salí de la habitación y una Charlotte mareada y pálida me apartó de su camino hacia el baño.
-Me voy, nena, llámame.-me dijo Will dándome un corto beso en los labios y dándole una calada a su cigarro antes de salir por la puerta.
Charlotte estuvo un buen rato en el baño y cuando salió sus ojos estaban abiertos como platos y parecía que deliraba.
Todas estábamos en la sala de estar cuando se sentó.
-Chicas, creo que estoy embarazada.-dijo Charlotte. Román interrumpió el silencio.
-La primera vez que oigo eso y no tengo nada que ver.-dijo alzando las manos como si fuera inocente. Yo esbocé una pequeña sonrisa.
-¿Vas a abortar?-le preguntó Camila.
-Lo cierto es que no lo sé, a veces pienso que sería un problema tener un hijo, pero luego me imagino a mí misma con el bebé en los brazos y se me enternece el corazón.
-Sea lo que sea lo que elijas, nosotros te apoyaremos.-dijo Román, todas le miramos.- ¿Es lo que se dice en estos casos, no?
-Román tiene razón, nosotras te apoyamos pase lo que pase.-le dije yo abrazándola.
-¿Quién es el padre?-preguntó Camila mordiéndose las uñas.
-Brandon.-musitó ella.
-¡Qué horror!-se me escapó. Todas se rieron excepto Román, que no entendía nada.
-Si tienes el hijo no podrás seguir yendo a clases de danza.-le dijo Violeta.
-Lo sé, pero puedo aprovechar los 9 meses haciendo otras cosas.-dijo Charlotte, iba camino de tener el hijo y poco a poco se iba convenciendo de que podría buscar solución a los problemas.
-¿Por qué no lo solucionas a la antigua usanza?-dijo María.- Haz una lista de los pros y los contras de tener un hijo.
-Esa es una buena idea.-dije yo.- Aunque luego decidas algo diferente, te ayudará a guiarte.
-Pues hoy mismo empiezo con la lista.-dijo Charlotte, se levantó y después de coger un trozo de papel y un boli, empezó a escribir.

Las vacaciones se habían acabado y Román ya había denunciado a sus tutores por maltrato después de golpearse con una ventana.
Román les había pedido a los de servicios sociales que le dieran la custodia a su hermana, que estaba de acuerdo y ellos aceptaron.
Aún así, era algo temporal ya que tenían que hablarlo con los anteriores tutores y pensarlo bien. Román había conseguido plaza en un instituto cercano.
Todas estábamos allí, en su instituto, viendo como entraba en el instituto sonriendo a todas las chicas, ellas solían sonrojarse y nosotras supimos que a Román no le costaría integrarse.

Nos subimos al coche y llegamos a la universidad. Las horas pasaron y pronto llegó el final de ellas. Will estaba allí, saliendo por la puerta principal y fui corriendo a saludarle.
-Hola.-dije yo dándole un beso.
-Hola, Amelia. ¿Te vienes conmigo?-dijo él señalando su coche.
-¿Por qué no?-dije yo y subí al coche.- Will, hay algo que te tengo que preguntar.
-¿El qué?-dijo él.
-Verás, es sobre tu libreta, ¿qué escribes en ella? Me paso noches pensando en lo que podrías estar escribiendo.-dije yo.- Sé que es algo personal y siento entrometerme.
-Nunca le he enseñado a nadie lo que ponía.-dijo él.
-Eso suponía, no hace falta que me lo enseñes sino quieres.-dije yo.
-Ni a mi hermana.-Will proseguía con su anterior frase.- Ni siquiera a Sarah. Pero a ti te lo voy a enseñar, porque si te pasa algo y no lo has leído me arrepentiré toda la vida.
Le sonreí y le di un beso en la mejilla.
-Gracias por confiar en mí, sé que te cuesta salir conmigo, que es difícil afrontar una muerte.-le dije con la voz entrecortada.
El coche se paró, estábamos delante de un bosque.
-¿Dónde estamos?-le pregunté.
-Nunca me he parado a mirar el nombre.-dijo él.- Hay una zona donde nos podemos sentar.
Me cogió de la mano y fuimos caminando hasta una zona más despejada y con una fina capa de hierba y musgo.
Me acerqué a él y lo incliné despacio hasta que se quedó tumbado en el suelo, conmigo encima.
Le besé apasionadamente y él me devolvió el beso. Me agarró de la cintura y me estrechó contra sus brazos. Entonces vio mi pulsera roja y paró, como sino pudiera seguir.
-Tranquilo, te entiendo.-le dije acariciándole suavemente la mejilla mientras me tumbaba a su lado.
Él se incorporó y sacó de su mochila su famosa libreta.
-Toma.-me dijo él volviéndose a tumbar.
La primera página estaba llena de palabras, de palabras que no tenían mucho sentido juntas, ni siquiera estaban ordenadas y rectas, estaban espolvoreadas por toda la página. Las siguientes páginas eran parecidas y pasaron muchas páginas hasta que encontré una que me llamó la atención.

LIBERTAD
A veces, siento que estoy encerrado, que no puedo hacer nada sin ti, que te necesito y si estás lejos me muero. Entonces me imagino un prado verde, completamente verde, infinito, sin límites, y sueño que estoy allí corriendo, nada duele. Solo siento frescor y la libertad parece más cercana. No quiero parar de correr, cada vez lo hago más rápido, hasta que me da la sensación de que estoy volando, no hay barreras, no hay límites, solo tú y yo, porque tú también estás ahí, a mi lado, corriendo junto a mí y te deseo tanto que aunque me canso sigo corriendo para estar junto a ti.

-Este es precioso, me encanta.-le digo señalando la página.
-Ese lo escribí cuando te conocí, en el comedor.-me dijo él.
Le di un suave beso en los labios y seguí leyendo hasta que Will me dio un beso en la mejilla y noté que necesitaba mi atención.
Me acerqué a él y dejé la libreta a un lado, y nos besamos hasta que llegó el atardecer.

Capítulo 49 aquí.

lunes, 10 de septiembre de 2012

Capítulo 47

Estaba pensativa mientras conducía en el coche, faltaban unos poco días para las vacaciones de Navidad y después de tantos meses Will y yo éramos únicamente amigos, pasábamos tardes entera con Lidia correteando por ahí y hablando de cosas sin importancia que nos hacían reír. Lo peor de todo era que no sabía como dar el siguiente paso, las cosas entre yo y los chicos siempre habían ido tan rápido que ni siquiera tenía que pararme a pensar como llegar al siguiente nivel, pero con Will era diferente, él estaba en una situación difícil y había superado algo horrible o puede que ni lo hubiera superado. Había llegado al punto de ser su mejor amiga, su segunda hermana, pero yo no quería eso.

-¡Amelia, te has pasado el garaje!-me gritó Camila sentada en la silla del copiloto.
-Oh, vaya, lo siento.-dije yo avergonzada.- Iba pensando en mis cosas.
-En las nubes de otro país en el que no hay garajes.-dijo Violeta riéndose, Nicolas le rió la broma y Camila sonrió.
Todo el mundo estaba de mejor humor cuando tenía novio. Y encima había olvidado que hoy Camila había decidido invitar a Leo a casa y a cenar para ir superando nuestros problemas.
Camila solía quedar con Leo en el parque, en el portal de la calle o como mucho en la puerta de nuestra casa.
Estaba acercándome al portal para subir a nuestra casa cuando un chico, de unos 16 años se acercó a nosotras.
-¿Vosotras sois María, Camila, Amelia y Violeta?-preguntó el chico con un marcado acento español que me recordó a mi lejana infancia.
-Sí.-dijo María.-Somos nosotras.
-Bien, pues tengo algo que contaros.-dijo el pequeño mientras nos observaba.
-Venga, cuenta.-dije yo, impaciente.
-Veréis, no sé si me creeréis pero soy vuestro hermano, bueno más bien soy tu hermano.-dijo señalando a María.
El chico era más bien moreno, un poco más que María y sus ojos verdes eran exactamente iguales que los de María, su pelo era castaño oscuro, casi rozando el negro.
-¿Os importa que os hable en castellano?-dijo él en castellano. Nosotras solíamos hablar en inglés, por inercia, además no queríamos parecer más extrañas de lo que éramos comunicándonos en castellano. El primer años si lo hacíamos, pero poco a poco fuimos adaptándonos a hablarnos en inglés.
-Claro, puedes hablar en castellano.-dije yo en castellano.
-Menos mal, sé inglés, pero no sé si sabría mantener una conversación tan larga con vosotras.
Abrí la puerta y todos, incluido el hermano de María, entraron.
-Tenemos que hacerte unas preguntas para averiguar que eres mi hermano realmente.-dijo María más animada de lo normal.
-Una pregunta cada una.-dijo Violeta.
-Empiezo yo.-dijo Camila levantando la mano.- Esta es fácil, ¿de que ciudad somos?
-Pues, de la increíble y alucinante Valencia.-dijo él sonriendo, todas asentimos, correcto.
-Ahora yo.-dijo Violeta que estaba cogida de la mano de Nicolas.- ¿Cómo murieron nuestros padres?
-Según me han dicho, tuvieron un accidente aéreo.-dijo él serio. Volvimos a asentir, dos de cuatro.
-¿Por qué has venido aquí?-dije yo pensando en la razón.
-Porque vivo con una asquerosa familia de acogida, donde soy “el adoptado” y aunque intenten cambiarlo son 5 chicos y yo soy el único adoptado. Esta es la segunda familia, antes estaba con otra chica que me quería, era hijo único, pero perdió su empleo y me trasladaron. Los que viven ahora conmigo están podridos de dinero y les dije que una hermana mía de 25 años me había invitado a su boda en Chicago, que me vendría a buscar al aeropuerto y tal. Si supierais lo que tuve que hacer para llegar hasta aquí.-dijo él con una sonrisa de orgullo.
-Última pregunta.-dijo María.-¿Qué quieres?
-Que me adoptéis, quiero sentir que tengo una familia de verdad, una hermana biológica, que no todo el mundo ha muerto para mí, que no tendré que ir de casa en casa toda la vida. Tengo un plan tranquilas, no os meteré en líos, iré al instituto yo solo y no os tendréis que preocupar por mí.
-¿Bromeas? Nos vamos a preocupar por ti, te llevaremos al instituto, te ayudaremos a hacer los deberes, te contaremos un cuento para que te duermas si hace falta.-dijo María abrazando a su hermano.
Charlotte apareció bajando por las escaleras.
-A que adivino, es un hermano vuestro que se perdió al nacer y os lo habéis encontrado en el bosque de camino a casa.-dijo ella riéndose.
-No vas desencaminada.-dije yo mirándola. Se quedó con la boca abierta.
-¿Habla inglés?-me preguntó.
-Pregúntaselo a él.-dije yo señalando al chico.
-¿Cómo te llamas?-le preguntó ella.
-Me llamo Román.-dijo él sonriendo a aquella chica que sin duda le parecía atractiva.
-Yo me llamo Charlotte.- Charlotte hablaba despacio y pronunciaba bien todas las sílabas.
-¿No me entiende si hablo en castellano, verdad?-preguntó él en castellano.
-No, pero si te burlas de ella en castellano, mientras tu vayas a clases de inglés, ella irá a castellano.
-De acuerdo.-dijo él.
Entonces sonó el timbre, era Leo. Estaba muy nerviosa, hacia meses que no le veía y no sabía como iba a reaccionar.
-¿Quién es?-preguntó Román.
-El novio de Camila, Leo.-le respondí.- Que antes era mi novio.
Él se rió a carcajadas, tenía una risa encantadora.
-Menudo lío, chica.-me dijo él.
-Ese de ahí.-dije señalando a Nicolas.- Es Nicolas, el novio de Violeta.
-Y también fue tu novio.-dijo él.
-No, ese no fue mi novio.-él siguió riéndose.- ¿Tenías novia?
-Querrás decir si tenía novias.-dijo alargando la ese de novias.- Montones.
Y se volvió a reír. Yo le sonreí con ternura, iba a ser divertido tener a Román con nosotras.
Camila estaba en la puerta esperando y Violeta y Nicolas estaban en la cocina. María nos miraba conversar y pensé que querría hablar con su hermano, así que me aparté y les dejé hablar.
Leo apareció por la puerta y Violeta sacó del horno el pollo asado.
Me senté al lado de Román y de Violeta. Leo acabó sentado justo enfrente de mí por alguna razón del destino. Todos estábamos en silencio y Román empezó a hablar en inglés.
-¿Qué tal va la empresa en la que trabajas?-dijo Román, no pude evitar reírme.
-No trabajo en ninguna empresa.-dijo él extrañado.
-Para una palabra que me sé en inglés.-dijo, exagerando, con una sonrisa.
-Soy estudiante de Pintura.-dijo él y recordé que Camila me había contado que se había trasladado a otra universidad para no toparse conmigo por los pasillos.
-Yo estoy en 1º de Bachiller.-dijo él como si aquello fuera todo un orgullo.- No sé si aquí tenéis Bachiller añadió.
-¿Tú eres el novio de Amelia, no?-dijo Leo, yo me puse roja y antes de que pudiera decir nada, Román contestó.
-No, yo soy el novio de Charlotte.-dijo él pasándole el brazo a Charlotte por la espalda.
Charlotte puso los ojos en blanco y yo reprimí una risa.
-¿Enserio?, Camila no me contó nada.-dijo Leo, ahora que ya no era mi novio lo veía con otros ojos, demasiado dulce e inocente, casi tanto como Nicolas, prefería a Will.
-Es que Román ha aparecido hoy mismo en mi vida.-dijo Charlotte intentando hablar como en una tele-novela.
Román se rió.
-Me estáis tomando el pelo.-dijo Leo.
-¡Qué va!-dijo Román y le plantó un beso largo a Charlotte allí mismo.
-Román estás mal de la cabeza.-le dijo María que intentaba parecer una hermana mayor.
-¿No puedo besar a mi novia, hermanita?-dijo con retintín.
-Charlotte no es tu novia.-dijo María.
-Eso depende de ella, ¿Charlotte quieres salir conmigo?-dijo Román mirándola.
-Román, hace menos de una hora que te conozco, no quiero-Román la interrumpió.
-No te enrolles, en esta mesa hay muchas tías.-dijo él mirándome a mí.
-Ni se te ocurra.-le dije a Román.
-No te hagas ilusiones, se lo iba a pedir a Violeta.-dijo él con una sonrisa torcida que me recordó a Will. Mierda, me estaba obsesionando.
Acabamos de cenar, la mayor parte del tiempo Román era el protagonista y empezaba a hacerme una idea de cómo era.

-¿Dónde voy a dormir?-preguntó Román cuando vio que todas desaparecíamos en nuestras habitaciones.
-La única que tiene cama de matrimonio es Amelia.-dijo María.
Leo me miró como si fuera un monstruo.
-Puedes dormir en el sofá como todos los invitados. Quédate ahí, ahora te bajo las sábanas.
-Prefiero una manta, son más suaves.-dijo él mientras cerraba los ojos como si pudiera sentir la manta entre sus dedos.
Subí, cogí la manta y se la bajé.
-Gracias, Amelia.-me dijo muy serio.
-De nada, supongo.-dije extrañada por tanta seriedad por una simple manta.
-Me refiero por ser tan buenas conmigo y acogerme aquí, creo que no os lo he dicho.
-Eres nuestro hermanito pequeño, aquí todas somos como hermanas y nos encantan las visitas inesperadas.-dije mientras me reía.
-Por cierto, ¿me dejas un cojín?-dijo él.
-Tienes un montón en el sofá.-dije yo.
-Pero esos no son de cama, son de sofá y-le interrumpí.
-Te aguantas.-le dije y me metí en mi habitación.
Al día siguiente fuimos a la universidad y como de costumbre saludé a Will que estaba fumándose un cigarrillo.
-Buenos días.-dije como si saludara al panadero del barrio.
-Buenos días, Amelia, cuando puedas pásate por la panadería a por la barra.-me dijo él leyéndome el pensamiento.
Me reí a carcajadas.
-Tengo que presentarte a un amigo, te caerá genial.-dije yo, pensando en Román.
-¿Un amigo?-dijo él con su sonrisa torcida y arqueando las cejas.
-El hermano de María.Will, no pienses mal.-le dije yo poniendo los ojos en blanco.
-Uy, perdone señorita inocencia.-dijo él burlándose de mí.
-Que venga a Springbrook, seguro que le gusta.-añadió cuando estaba a punto de irme.
-A las 5 estamos allí, parece que hablemos de un bar.-dije yo sonriendo.
Él sonrió, pero no dijo nada y sacó su libreta para apuntar algo.
Que ganas de quitársela y saber que ponía, me resistí y entré en mi clase.

Después de contarle la larga historia de mi amor por Will, llegamos a Springbrook y nos sentamos en la sombra del árbol.
Will llegó tarde cómo de costumbre.
-Hola, soy Román, el hermano de Amelia.-dijo él sonriente.
-Yo soy Will, el, el, el.-Will se quedó pensativo.- Yo soy Will.
Román se rió a carcajadas y me pareció ver algo de simpatía en los ojos de Will.
-Estoy rodeado de mujeres, tío, no sabes cuanto sufro.-le dijo Román, como si yo no estuviera justo a su lado escuchándole.
-Yo vivo con mi hermana y sufro a veces, imagínate tú que tienes 5 hermanas.-dijo él riéndose.
-Ya ves, estoy desesperado y encima no sé como quitarme de encima a mis tutores, me llaman a todas horas.-dijo él, Román no me había contado nada de eso y estaba un poco extrañada, pero realmente yo nunca había estado con dos chicos sola, para mí aquello era toda una novedad.
-No te atreves a bañarte.-dijo Román, en una conversación en la que ya me había perdido. El cielo estaba nublado y hacía frío, todos estábamos abrigados con bufandas y abrigos gruesos y aquella idea me pareció la más tonta del mundo.
Will sonrió desafiante.
-Los dos a la vez.-dijo.
-Está bien.-dijo Román con la misma mirada.
-Chicos, os recuerdo que estamos en diciembre.-les dije alarmada.
-Pues vamos allá.-dijo Will, haciendo caso omiso de lo que acababa de decir.
-Me niego a que os tiréis.-dije yo estirando los brazos para que no pasaran al río.
-Venga, Amelia, no seas aguafiestas.-me dijo Román.
-No es ser aguafiestas, es que soy yo la que tengo que llevaros al hospital y Román, tú eres menor de edad.-le dije gritando.
-Amelia, quítate de ahí o te caerás con nosotros.-me dijo Will.
-No seréis capaces de tiraros.-dije yo frunciendo el ceño.
-Te avisamos.-dijo Román. Los dos cogieron carrerilla y se tiraron al agua, empujándome a mi y cayendo al agua junto a ellos.

Will me cogió de la cintura mientras nadaba.
-Estás loca, ¿por qué no te apartaste?-me preguntó.
-Porque no quería que os hicierais daño, ni que os pasara nada.-dije yo triste. Will tiritaba, al igual que yo y Román estaba cerca de nosotros mirándonos.

Will me miró a los ojos,y entonces me di cuenta de que estábamos muy cerca, demasiado y de que él me cogía y me mantenía a su lado. Román me guiñó un ojo, como si hubiera sido cosa suya y me alegré de tenerlo como hermano. Nuestras respiraciones se aceleraron y poco a poco se acercó a mí, con la mirada fija en mis ojos y su sonrisa torcida. Rozó suavemente mis labios y me besó, quise que ese momento durará toda una eternidad y quería quedarme abrazada a él mucho más tiempo, pero pese al ardor de ese beso tenía frío.



Él me ayudó a salir y Román salió junto a nosotros.
-A nadie se le ha ocurrido traer una manta, ¿verdad?-dije yo tiritando de frío.

Will sacó su paquete de cigarrillos y le ofreció uno a Román, yo le fulminé con la mirada, pero Román aceptó. Will se sentó cerca de mí y pasó su brazo por mi espalda, dándome calor. Encendió un pitillo y le dio una calada, me lo dio a mí y yo me sentí mucho mejor rodeada por los brazos de Will y con un cigarro que me daba algo de calor. Will encendió otro y los tres nos quedamos mirando el río y pensando en la gran tontería que acabábamos de hacer.

Capítulo 48 aquí.